Puede que en China impriman camisetas con la cara de Obama y que el 77 por ciento de los europeos valore positivamente la política exterior del presidente más mediático de la historia, pero su índice de apoyo está por primera vez por debajo del 50% en su propia casa.
Su predecesor en el cargo acabó con un 19% de aceptación en Europa, pero un año después de ocupar la Casa Blanca, George Bush superaba el 80% de respaldo entre sus conciudadanos gracias a su enérgica respuesta como Comandante en Jefe a los atentados del 11-S. Es cierto que se trató de una situación excepcional. Sin embargo, la popularidad de Bush justo antes del 11-S era del 56% (según USA Today/Gallup) y la de Obama apenas llega al 48%.