Barack Obama no ha dejado a nadie indiferente al recoger el premio Nobel de Paz y realizar una encendida defensa de la necesidad de la guerra.
Controvertido desde el momento en el que se anunció que era el galardonado, este premio pasará la historia. Un Nobel de la Paz defendiendo la guerra. El mandatario no se ha encogido ante las críticas. Ha ido más allá y ha defendido la guerra en numerosas ocasiones: "La guerra sí que tiene un papel que jugar en la preservación de la paz". Y una advertencia ha salido de sus labios: que Irán y Corea del Norte "no jueguen con el sistema". Porque, añadió: "Me enfrento al mundo como es, y no puedo obviar las amenazas a las que se enfenta el pueblo americano". Por este motivo, quizás, ha dicho el presidente que "la guerra es necesaria".