Matthew Sheppard, joven gay de 21 años, murió en 1998, después de que dos homófobos le dieran una brutal paliza y le abandonaran en medio del campo, atado a una zanja de la que no pudo escapar durante más de 18 horas, en el Estado de Wyoming.
La crueldad de su muerte estremeció a Estados Unidos. Hasta tal punto que, en cinco ocasiones, diversos congresistas demócratas, entre ellos el fallecido senador Ted Kennedy, intentaron aprobar una ley que incluyera, en el apartado de crímenes motivados por el odio y la discriminación, los ataques a homosexuales y transexuales.