Al menos ocho soldados estadounidenses y dos afganos murieron en un ataque insurgente contra sus posiciones en la provincia oriental afgana de Nuristán, anunció ayer la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) en un comunicado.
Los atacantes, integrantes de una «milicia tribal» de la provincia, comenzaron la operación el sábado desde una mezquita y un pueblo cercanos a dos puestos de control de las tropas conjuntas.
«Las fuerzas de la Coalición repelieron la agresión y causaron muchas bajas al enemigo, mientras que ocho soldados de la ISAF y dos del Ejército afgano murieron», informó la organización en la nota divulgada ayer.