Estados Unidos e Israel comenzaron las mayores maniobras militares de la historia de Tel Aviv, justo un día después de que Irán volviese a retomar sus políticas desafiantes en la negociación nuclear, aunque ayer se atisbó un camino al conflicto de Irán tras duras negociaciones.
Aun así, EE UU intentó restar importancia a dichas operaciones. Una portavoz del departamento de Defensa explicó ayer a LA RAZÓN que «el ejercicio «Juniper Cobra 10» es el quinto de una serie de entrenamientos de rutina». Asimismo, la misma representante del Pentágono hizo hincapié en que «es un ejercicio bilateral con Israel, pero no es en respuesta a los lentos avances en las negociaciones que tienen lugar en la comunidad internacional en la actualidad, ya que este ejercicio militar ha sido planificado con un año de antelación», destacó la teniente coronel.