El Gobierno del presidente Barack Obama, inmerso en un proceso de consultas para determinar la estrategia en Afganistán, trata de convencer a sus aliados para que mantengan su apoyo en la guerra.
El secretario de Defensa, Robert Gates, comienza una gira que le llevará a Japón, Corea del Sur y Eslovaquia, en una misión que se centrará en parte en pedir a los aliados que continúen sus contribuciones.