La Iglesia católica está en pie de guerra contra la Administración Obama con una unanimidad y contundencia que no se veía desde el siglo XIX, cuando el racismo WASP (blanco, anglosajón, protestante) acosaba a los inmigrantes irlandeses e italianos. La polémica surgió a raíz de la nueva reforma sanitaria, la llamada «Obamacare», que obliga a todas las empresas a pagar un seguro médico a sus empleados que incluya «servicios reproductivos» que incluyen programas de anticoncepción e incluso aborto.