Barack Obama recibe críticas por la derrota de Chicago para los Juegos Olímpicos de 2016. "No sólo fracasó en llevar el oro a casa, sino también la plata y el bronce", asegura The New York Times.
"La derrota olímpica muestra que en los asuntos mundiales los intereses son más fuertes que el encanto o la popularidad. Es mejor aprender esta lección por un evento deportivo que por las armas atómicas", dice The Wall Street Journal.
Éstas son las críticas razonables, las que un presidente sufre cada día durante el ejercicio de su mandato. Las que exigen accountability -que se basa en la responsabilidad y en dar respuestas sobre su gestión a los ciudadanos-. Luego está la retórica anti-Obama de la extrema derecha de EE UU.