El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, aterrizó ayer en Copenhague con una mala noticia: Barack Obama se presentará ante el Comité Olímpico Internacional.
La Casa Blanca anunció ayer que el presidente de Estados Unidos finalmente apoyará a la delegación de Chicago para celebrar los Juegos de verano de 2016.
Porque muchos apuntan a que el carismático líder no abandonaría el debate de la proposición estrella de su mandado, la reforma sanitaria, para respaldar una simple posibilidad, sino para constatar, con su presencia, el éxito de la Ciudad del Viento.