El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró hoy que "ninguna fe justifica estos actos asesinos", al participar en el funeral por las 13 víctimas de la matanza ocurrida el pasado jueves en la base militar texana de Fort Hood.
"Sus seres queridos perduran en la vida de nuestra nación", declaró Obama, que aseguró que el culpable de la matanza, en la que también quedaron heridas una treintena de personas, "tendrá que encarar la justicia, en esta vida y en la de más allá".