El secretario general de la Alianza Atlántica, Anders Fogh Rasmussen, dijo ayer en Bruselas disponer de 5.000 militares más para Afganistán -una cifra que podría incluso «acrecentarse en varios miles»-, pero no precisó el origen de esos efectivos, que constituirían la respuesta internacional al llamamiento de Barack Obama para neutralizar el avispero talibán.
El aumento de tropas se materializaría a corto plazo para garantizar la retirada de las fuerzas internacionales y la transferencia de responsabilidades a las autoridades locales hacia 2011, según las últimas fechas barajadas por el presidente estadounidense.