EE UU felicitó ayer a Hamid Karzai por su reelección como presidente afgano y le trasladó oficialmente una invitación a trabajar juntos por el futuro del país.
Cortesías aparte, la victoria de Karzai es un hecho que condicionará la decisión de Barack Obama sobre el futuro de la guerra y que no anima, precisamente, a una mayor involucración estadounidense en el destino de Afganistán.