Las agencias de Inteligencia de Estados Unidos sabían desde hace meses que el comandante Nidal Malik Hasan, que terminó con la vida de 13 soldados el pasado jueves en Fort Hood, intentó ponerse en contacto con personas relacionadas con Al Qaida, según confirmaron ayer dos funcionarios no identificados a la cadena de Televisión «ABC».
Todavía se desconoce si dichas agencias informaron al Ejército de sus averiguaciones acerca del militar, quien ya se encuentra consciente en el hospital y ha comenzado a ser interrogado.