La fugaz visita realizada ayer por el presidente del Gobierno de España al despacho oval ha servido para recordar el privilegiado papel de "insider" que su antecesor, José María Aznar, llegó a tener durante los momentos más difíciles de la Administración Bush.
Con una recurrente relación a través de múltiples conversaciones telefónicas, encuentros en persona y hasta un peregrinaje al rancho de Crawford.