El presidente Barack Obama y su esposa Michelle han solicitado en préstamo un total de 47 obras de arte procedentes sobre todo de museos y colecciones de Washington para decorar a su gusto las paredes de la Casa Blanca.
La selección ha sido calificada como una especie de "revolución cultural" ya que confirma una destacada inclinación por obras modernas en contraste con los gustos más clásicos de anteriores ocupantes del número 1600 de la Avenida Pensilvania en la capital federal.
La lista definitiva de obras, analizada como una curiosa prospección en los gustos personales de los Obama, incluye también una cierta querencia multicultural al incluir por ejemplo obras de siete artistas negros. Como es el caso de Glenn Ligon, artista conceptual especializado en abordar cuestiones políticas y raciales mezclando variados elementos plásticos.