Lo que comenzó como una protesta en apoyo al régimen de los Ayatolás para celebrar el 30 aniversario de la toma de la Embajada de EE UU en Teherán terminó convirtiéndose en una concentración de opositores a Mahmud Ahmadineyad.
Los seguidores del ex candidato presidencial, el reformista Mir Husein Musavi, aprovecharon el acto de conmemoración de la llamada «crisis de los rehenes» y tomaron nuevamente las calles de la capital para reivindicar su apoyo al ex primer ministro. Como era de esperar, después de las advertencias de la Guardia Revolucionaria a la oposición de no manifestarse, cientos de policías arremetieron ayer contra más de 2.000 estudiantes que se habían concentrado a las puertas de la Universidad de Teherán.