Estados Unidos convertirá hoteles y residencias de ancianos en centros de detención de inmigrantes indocumentados, además de facilitarles asistencia médica y legal, entre otras propuestas para modernizar el criticado sistema de detención actual.
La propuesta la acaba de lanzar la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, porque el gigantesco sistema de detención de inmigrantes del país ha servido hasta ahora para meter en el mismo saco a personas indocumentadas sin antecedente alguno, o que han llegado a EE. UU. buscando asilo, con otros inmigrantes con antecedentes criminales que tendrían que ser recluidos en una instalación similar a una prisión.