Barack Obama convocó ayer una reunión extraordinaria con los jefes del Estado Mayor Conjunto de EE.UU. en lo que supone su último intento por encontrar una solución al conflicto de Afganistán.
En las últimas semanas la presión para que tome una determinación ha ido aumentando. Presión que se elevó ayer tras conocerse la dimisión del primer miembro de su Administración en dimitir en protesta por cómo se estaba llevando la guerra afgana. Un alto cargo del Departamento de Estado en el país asiático que cree que «no vale la pena librar» ese conflicto.